Una de las funciones más difíciles para un gestor es la formación del equipo, ya que esta es el área de la empresa que involucra más emociones en las acciones cotidianas. No es posible controlar las emociones, el humor, la postura y las intenciones de las personas que están trabajando al lado. Por eso, tener sensibilidad para calcular posibles comportamientos hará toda la diferencia.
No es posible prever el futuro de las relaciones profesionales, pero viendo el patrón comportamental y emocional de cada persona, será posible tomar decisiones más asertivas. El equipo es la cara de tu empresa, con él tendrás contacto con el cliente y fidelizar. Ve lo que necesitas observar para formar un equipo comprometido y eficiente.
1. Estilo personal del empleado
Es importante que la forma en que el profesional habla, se viste y se expresa, esté de acuerdo con el clima y el ambiente de tu empresa. Si un profesional muy comunicativo trabaja con un equipo más callado, será el 'pesado' del equipo o se someterá al silencio y se sentirá atrapado.
Si los profesionales de una empresa son más vanidosos y cuidan más su apariencia, una persona que no se preocupe por eso podría sentirse inferior o ser excluida por los colegas por ser diferente. El equipo necesita un perfil o interés en común, para que haya compromiso. La comunicación profesional también es, en cierta medida, emocional. Por eso, cuando elijas a una persona para tu equipo, no evalúes solo el currículum, sino su postura y forma de relacionarse.
2. Percibir habilidades predominantes
Algunas personas son buenas en ejecutar tareas, pero florecen al liderar. Otras son excelentes planificadoras, pero no saben comunicar sus intenciones al grupo. Es importante que cada persona esté en la posición en que más pueda sobresalir y esta capacidad no se resume solo a sus acciones, sino también a sus ambiciones como profesional.
Las pruebas prácticas en el momento de la entrevista pueden revelar en qué posición se adapta mejor cada persona y también cuáles son sus mayores dificultades. Así, también podrás imaginar con más información cómo puede ocurrir el acoplamiento entre esa persona y el resto del equipo.
3. Interacción del equipo
Hablando de acoplamiento, es muy importante evaluar cómo cada persona maneja las presiones y reacciona en momentos críticos, cómo las personas comunican lo que quieren o no quieren. Conocer cada uno de los 4 temperamentos ayudará a un evaluador a conocer mejor al candidato que tiene frente a él y a comprender cómo se relaciona con los demás.
4. Intereses personales
Hay personas que son ambiciosas, quieren crecer financieramente, ser respetadas y admiradas. Este estatus es propio de personas que aspiran a posiciones de liderazgo o que les permiten cierta autoridad. El segundo perfil es de profesionales que valoran la seguridad y la tranquilidad por encima de todo, por eso no les importa ser liderados siempre que eso ocurra con respeto y empatía. El tercer perfil tiene interés focalizado en la familia y la necesidad de pagar las cuentas, quieren el salario a fin de mes y hacen lo básico para que eso ocurra, no se ponen la camiseta de la empresa, son óptimos para realizar servicios más estandarizados.
Si colocas a una persona que tiene perfil de liderazgo para ser liderada, pueden haber boicots y conflictos entre el equipo. Un líder que no se pone la camiseta de la empresa transmite inseguridad a todo el equipo. No existe un perfil mejor o peor, todos son adecuados si se distribuyen de la forma correcta.
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